Sé que más de uno se ha sorprendido de que no escribiera sobre esta pareja de anónimos antes. Pero merecía la pena esperar. La hazaña seguramente la conozcáis, pero en Siete Piezas no podemos menos de repetirla, y dar una y mil veces la enhorabuena a estos dos maestros del "qué animada la fiesta, yo me cuelo ahí".
En efecto, los anónimos son Tareq y Michahele Salahi, quienes han demostrado que vistiéndose con estilo y echándole un pelín de cara, se puede colar uno donde le salga de las narices, incluso en una banquete organizado en Casa Blanca. En Siete Piezas nos ponemos de pie, nos quitamos el sombrero y aplaudimos. Y aunque en este blog no somos muy de celebraciones, sepan que ellos JAMÁS se nos van a colar en una, ya que, públicamente lo digo, a todas las que podamos hacer en un futuro están invitados.
Por supuesto, no vale decir "me colé en la fiesta". Sin fotos la hazaña no es creíble. Así que ellos mismos se encargaron de hacerlas y de publicarlas en su Facebook.
Allí se les puede ver junto al vicepresidente Biden:
O a Michahele junto a un grupo de marines:
Defending America
Pero con eso no era suficiente. Colarse en la fiesta no ya del presidente de Estados Unidos, sino de Barack Obama, aunque demuestres que has estado allí, te tienes que hacer una foto con él...
¡Y si te la hace la agencia Reuters mejor que mejor!
La canción dedicada, pues es fácil de imaginar. se merecen mucho más, pero desde Siete Piezas por ahora es todo lo que les podemos ofrecer. Hasta que hagamos una fiesta.
De vuelta con los anónimos, que ya hacía demasiado tiempo que no nos venía uno nuevo. Además esta vez es anónima. Bueno, no, anónimas. Madre e hija además. judías y buenas personas.
Así un buen día la hija dice: "voy a hacerle un regalo a mi madre". Seguramente preocupada por su salud, la buena mujer al ver que su progenitora dormía en un conjunto de muelles rotos con espuma pasmada, aprovechó una salida de la madre para darle el cambiazo, y colocarle un colchón nuevo, de látex, viscoelástico o similar, es de suponer.
Con floripondio y todo
"Mira mamá, el colchón que te he comprado" "Ui, qué bien voy a dormir esta noche, hija. Por cierto, ¿dónde has dejado el antiguo?" "Lo tiré a la basura" "Ui, qué mal voy a dormir esta noche, hija"
Resulta que la buena mujer mayor había ido dejando en el colchón los ahorros de toda su vida. Y se ve quehabía vivido mucho, ya que fue capaz de ahorrar un millón de dólares. Que por cierto, el relleno del colchón ya debía estar mal para que cupiera todo ese dinero ahí. Teniendo en cuenta que el billete de dólar con el valor más alto es el de 100 $, con un secillo cálculo: 1.000.000/100=10.000 billetes. O sea, el colchón tenía al menos diez mil billetes.
Yo, desde Siete Piezas, le digo a esta mujer mayor: señora escriba aquí su dirección, que yo le hago un regalito, y le mando una caja de caudales para que no le vulva a pasar esto. La pobre mujer no debe seguir las noticias, porque esto no es la primera vez que pasa. Recordarán que no ha mucho la guardia civil descubrió en la cama del ex-alcalde de Alhaurín 160.000 euros. "¿De dónde ha sacado unsted eso?" Qué cosas preguntan: "Son los ahorros de toda una vida", respondió el alcalde. Pues claro, ¿qué esperaban?
Mira tú qué cuca la cajita, con sus separadores.
Parece que el hombre no se lo tomó demasiado bien. Sin embargo madre e hija son de otra manera. La hija dice que "Uno debe verlo todo en perspectiva y agradecer a Dios por lo bueno y por lo malo". Ya debe ser religiosa, porque si yo perdiera un millón de dólares, no acabaría de encontrar la perspectiva para mirarlo. La madre por lo visto viene a decir que peor hubiera sido un accidente de tráfico. En fin, le tendré que preguntar a éste otro ilustrado.
Y mira, ya que ha salido el tema de los alcaldes, y el de mirar los informativos, vamos con otro anónimo que hace poco el señor AA me hizo conocer (gracias, claro). El buen hombre, éste no sé si religioso, es alcalde de Zagreb. Y oye, como todos los alcaldes su único afán es darle satisfacciones a su población. Así que se le ocurrió que podía traer a unos artistas a que dieran conciertos. A lo grande, claro. "Me gustaría ver a David Bowie en Zagreb. Y Freddie Mercury podría venir también" Pues si él dice que Freddie MErcury puede ir a Zagreb, la palabra de un alcalde yo me la creo a ciegas: ¡yo voy a Zagreb a verlo!. Los ciudadanos, agradecidos, responden "Con cosas así puede parecer que el alcalde no tiene los pies en la tierra, pero es el hombre correcto para estar en su puesto". No me cabe duda. Yo también le votaría.
Para usted, Señor Alcalde. Para las dos mujeres. Para el colchón:
Según va pasando el tiempo, el número de gente que colabora para con este blog aumenta, y eso siempre es de agradecer. Así que lo primero eso, las gracias a doña MLL por mandarme este enlace. Se trata de un artículo periodístico sobre un grupo de investigación que ha investigado acerca de los efectos en los seres humanos de los besos. Como sé que si pego el artículo entero, no lo va a leer ni su autora, como pasó con la carta de cierto obispo que publiqué hace unos meses, pongo de nuevo el enlace, y lo vuelvo a poner para que lo vayais leyendo.
Beso intercultural atemporal. Y a juzgar por el gesto de sus manos, a la chica le está gustando.
Siete Piezas siempre con la investigación. Resulta que en el artículo me entero de que existe toda una ciencia dedicada a investigar el beso: la filematología. Y como toda ciencia estudiosa que se precie a estudiar, con ella se han llegado a descubrir cosas más que interesantes, sobre todo para aquellos que han dado algún que otro beso, y que pretendan seguir haciéndolo.
Esto incluye a la mayor parte de la población mundial, ya que "el beso, presente en el 90 por ciento de las culturas en el mundo, es algo fundamentalmente químico." Primera sorpresa: hay un 10% de las culturas del mundo que no se besan. Dado que siguen subsistiendo, es de suponer que, sencillamente, se saltan ese paso.
Muy bien, centrémonos en lo siguiente: ¿qué ocurre durante ese proceso químico? Pues al parecer, "Cuando besamos, la producción de cortisol, conocida como `la hormona del estrés´, disminuye y la oxitocina –también llamada `molécula de la monogamia´, `molécula de la confianza´ o `sustancia del amor´– aumenta." Eso sí, en palabras de la autora de uno de los estudios: "Lo que más me sorprendió en mis investigaciones fue que la oxitocinasólo aumentó en los chicos. En las chicas, por el contrario, se produjo un descenso. Estamos barajando la posibilidad de que el lugar de la investigación, nada romántico, haya influido en la reacción de las chicas" Curioso que en las chicas disminuya la "molécula de la confianza" en el momento del beso. Aunque lo mejor de todo es que aun así la conclusión es que "en las chicas desciende debido a que el lugar no era nada romántico", y digo yo ¿cómo saben que por norma general les sube si en las pruebas de sus estudios les bajan? Pues la autora del estudio lo sabrá...
Sigamos, sigamos. ¿Para qué usamos el beso? pues para más de lo que parce. Aunque, ahora sí, depende de si somos hombres o mujeres. Las segundas al parecer "utilizan el beso para verificar el sistema inmune de su posible pareja y determinar si se cuida o no; básicamente, si están o no ante un posible `buen´ padre: saludable y sano"
Uiuiui, éste no me conviene mucho, que las defensas las tiene un poco reguleras...
Ellos, o mejor dicho, nosotros (yo pertenezco a ese 90% de culturas que sé se besan) somos un poco más cucos, por la lengua transferimos testosterona, para aumentar el deseo sesuarl de la chica. A cambio, recibimos información sobre la fertilidad de la mujer en cuestión, algo realmente importante para nosotros.
¡Dios! ¡Es súper fértil! Ya me veo una fila de niños. ¡Detener testosterona! ¡¡Rápido!!
Curioso ¿verdad? Sin embargo no todas las conclusiones resultan sorprendentes: "En líneas generales, son las mujeres quienes otorgan mayor importancia al beso. Ellas insisten en la necesidad de besarse antes y después de un encuentro sexual, mientras que ellos pueden disfrutar del sexo sin necesidad de que medie un beso. Eso sí: los hombres usan el beso como señal que anuncia una relación sexual, sobre todo cuando aumenta la pasión del mismo... ... Quizá por eso muchas mujeres optan por un leve ‘pico’ cuando no desean que el asunto vaya a más"
Yo no sé vosotros, pero yo he tomado buena nota. Un par de cosas más antes de acabar, sobre todo al mujerío: con el beso se queman calorías (unas 15 en un beso de 10 segundos: nada despreciable), y además "el beso también actúa como un excelente cosmético, ya que con la producción de adrenalina, la frecuencia cardiaca aumenta y, consecuentemente, también la circulación sanguínea, oxigenando más el cuerpo, lo que deja nuestra piel muchísimo más vigorosa." Así que nada, hay que cuidarse.
La canción que dedico al artículo, no podía ser otra:
Como decía, anónimos no paran de aparecer. Hoy volvemos a Sevilla, ciudad que es una auténtica mina en este aspecto.
Nuestro anónimo, trabajador; currante de 35 años, estaba, pues eso, trabajando en la obra, que es muy duro. Con tan mala fortuna que por accidente se hizo una herida en la mano. Acudió al botiquín, y se echó alcohol en la herida, para desinfectarla. Se ve que con eso se puso nervioso, y para calmarse decidió encenderse un cigarrillo. En ese momento descubrió que es cierto eso que dicen de que el alcohol es inflamable, y como muy bien apuntó un personaje de los Simpson en una ocasión "inflamable significa flamable", con lo que el pobre currante sufrió quemaduras en el brazo, la cara y la mano, donde además, recordemos, ya tenía una herida.
Para este trabajador, una canción dedicada. De cuando Oasis hacían grandes canciones, Cigarrillos y Alcohol:
Y ahora llega el segundo anónimo. Éste se lo debo a una fiel lectora (que lo digo ya NO es Chewaka). Se trata de un tal Carlos, que se ve que no tiene mucha maña para lo que es el ligoteo. Y eso que ha sido siempre muy atractivo. Pero es que las hay desagradecidas. O como dirían los Hermanos Carrión, ingratas.
Como se ve que eso le dolió, trató de cambiar de estrategia. El resultado:
A Ruth y a cualquiera, ese tobillo impresiona.
Y a última hora se nos han sumado otros anónimos. Como vengo diciendo más de una vez, esto es un no parar. Lo habréis oído: hoy juzgan a un grupo de neonazis... ¡Judíos! Más que anónimos ilustrados parecen imbéciles ilustrados, pero sea como sea, merecen aparecer. Aunque sólo sea porque me han demostrado algo que siempre creí falso: que la estupidez tiene niveles. Los chavales lo han clavao.
Señores, esta semana ha sido prolífica es poco en el tema de anónimos ilustrados. Ha habido cosecha, y de las de reventar las cestas. Así que vamos descargando la mercancía.
Comenzaremos hoy por la Iglesia, que, como tanta gente le venía pidiendo, se va modernizando. Los primeros en dar ejemplo han sido los señores del Vaticano, que se han dado cuenta de que el libro de oraciones diarias que se venía usando toda la vida (tiene un nombre, pero no me acuerdo) se ha quedado obsoleto, por lo que han sacado un nuevo servicio de podcast para facilitar los rezos a los fieles.
Murallas de Ávila
Animado seguramente por esta iniciativa, el obispo de Ávila ha escrito una pastoral dirigida a los jóvenes. Pero a diferencia de lo que suele ser normal, dicha pastoral la ha publicado en formato electrónico. Y se puede descargar de la web del obispado de Ávila. La carta cosnta de ocho páginas. Leed al menos los tres primeros párrafos, que no tienen desperdicio. Los he pegado y comentado. Ahí hago una pausa, y luego pongo en resto del texto tal cual (salvo el mail del religioso, que lo he ocultado. En la pastoral original viene), poniendo en negrita algunas frases o palabras a destacar. Disfruten.
¡Adelante! ¡Vende todo!
Carta del Obispo a los jóvenes
Querid@ joven,
Ante todo, un saludo. No sé si me conoces algo o nada, quizás de oídas o de vista. Por si acaso, me presento. Mi nombre es Jesús, tengo sesenta y tantos, soy cristiano como tú, obispo de Ávila, y querría ser sencillamente tu amigo. Por eso, te escribo esta carta abierta. Podría hacerlo por email, messenger o tuenti, pero aún no tengo tu dirección y, sinceramente, tampoco estoy muy puesto en estos medios. Aunque si la consigo, prometo aprender o, mejor aún, encontrarnos personalmente.
No sé a vosotros, pero por ahora esto me suena más a descripción personal de una web tipo meetic que aotra cosa. Pero sigamos.
No quiero hacerte perder tu valioso tiempo ni mucho menos meterte un rollo para comerte el tarro. Sólo quiero entablar contigo un pequeño diálogo para conocernos y para proponerte algo distinto de lo que se te suele ofrecer. Te lo propongo porque para mí y para muchos que conozco es algo muy bueno. Después de algunos años uno aprende a valorar lo que verdaderamente merece la pena y se siente en deuda de compartirlo. Guardarlo para mí sería demasiado egoísta. Más aún, sería perderlo. En cambio, al compartirlo nos enriquecemos mutuamente y nos ayudamos a ser más felices. Eso es lo que pretendo con estas líneas. Sólo te pido que las leas como escritas expresamente para ti, por alguien que te aprecia y que, por eso, espera tu respuesta, sea la que sea. No te importe.
Esto leído fuera de contexto directamente da miedo.
¿Qué buscas? ¿Cómo te encuentras?
Quizás te haya llamado la atención el título de esta carta. Lo he tomado prestado de la canción de «Operación Triunfo» de hace unos años, que seguro te sonará: «Adelante, por los sueños que aún nos quedan…». En cuanto la oí me vino a la memoria un relato del Evangelio en el que Jesús le dijo a un joven algo parecido: «todavía te falta una cosa, adelante, vende todo y luego sígueme» (Mc 10,21). En esa palabra «adelante» se encierra parte del secreto para que tu vida sea una verdadera – no aparente o televisiva - «operación triunfo». Aquel joven se había acercado a Jesús con una pregunta que le inquietaba: «¿qué he de hacer de bueno para heredar la vida eterna?» (Mc 10,17). Ese joven tenía sueños e ilusiones, quería vivir a tope y ser feliz para siempre. Pero sabía que eso no le llovería del cielo: tenía que hacer algo, más aún, algo «bueno» para alcanzar esa meta. Por eso, preguntó a alguien capaz de ayudarle.
Curiosamente en el Evangelio no se nos dice el nombre de aquel joven. Creo que la razón es muy sencilla: para que pongas tu nombre. Ese joven puedes ser tú. Imagínate en esa situación. Seguro que tú, también como él, tienes tus sueños, tus ilusiones para el futuro: aquello por lo que haces las cosas, por lo que te levantas cada mañana aunque las sábanas se te peguen, por lo que estudias, te esfuerzas o entrenas cada día, por lo que decides esto o aquello. Antes de ponerse uno en marcha tiene que saber qué busca y hacia dónde quiere ir para poder elegir el camino acertado. Por eso, Jesús lo primero que preguntó a unos cuantos jóvenes que tenían curiosidad por él fue: «¿qué buscáis?» (Jn 1,38). Quizás te sientas reflejado en esa canción de Amaral: «quiero vivir, quiero gritar, quiero correr en libertad, quiero encontrar mi sitio». ¿Y tú? ¿Qué quieres en la vida? ¿Qué buscas? No te canses nunca de soñar. Querer es bueno. Pon nombre y apellido a tus sueños.
Pero – siguiendo con el joven del Evangelio – sabes que no basta con querer o soñar. Hay que ponerse manos a la obra para que los sueños se hagan realidad. Y te preguntas: «¿qué puedo hacer?». Yo me preguntaría algo previo: ¿qué estoy haciendo ya? ¿cómo me encuentro? ¿por dónde ando en este momento? Sólo un consejo antes de que respondas a estas cuestiones. Solemos tener la mala costumbre de fijarnos sólo en lo negativo de nosotros mismos o de mirarnos como los demás nos ven. De este modo nos desanimamos. Atrévete a fijarte en lo positivo, toma en serio lo que los demás piensen de ti pero, sobre todo, déjate mirar como Dios te mira. Él se fija principalmente en lo «bueno» que tienes y en lo mucho que vales, porque es lo que Él puso en ti. Sobre lo bueno que ya has conseguido podrás seguir construyendo. Y, a la luz de lo bueno, descubrirás inmediatamente lo que no va tan bien, lo que te queda aún por hacer.
2.Hagamos balance. ¿Estás satisfecho?
Una vez que te has planteado lo que quieres y has visto dónde te encuentras puedes hacer balance de tu situación. Déjame que lo haga contigo, partiendo de las veces que me encuentro y hablo con chicas y chicos de tu edad. 1. Seguro que tú, como ellos, quieres vivir en libertad, ser tú mismo sin etiquetas ni imposiciones de nadie. Me parece algo muy bueno y fundamental. Es más, Dios te quiere libre de verdad en tus decisiones y creencias, que seas alguien único y no un número más de la lista. Aunque conseguir esto no es fácil ¿verdad? Puedes creer que para llegar a ser libre hay que hacer lo que te dé la gana, librarte de las normas establecidas o de lo que te digan tus padres, ser tú mismo a pesar de los demás o incluso en contra de ellos. Conozco a jóvenes que han llegado a la conclusión de que ser libre así te hace pasota, te deja más solo y, al final, termina convirtiéndote en esclavo de tus propios caprichos o, lo que es peor, de lo que te dictan desde fuera sin que te des ni cuenta. Esos jóvenes experimentan una cosa curiosa: eres más tú mismo y te sientes más libre cuanto menos te miras al ombligo y cuanto más cuentas con los demás y vives para ellos. Ser libre es andar en busca de la verdad y del bien, que no son invento tuyo ni nuestro, sino algo inscrito dentro de ti, en tu conciencia, que por eso te remuerde cuando no la haces caso. 2. Otra aspiración que puedes tener, como muchos jóvenes de tu edad, es el bienestar. Buscas vivir bien y tener cosas buenas (alimentación, casa, trabajo con buen sueldo, ropa de moda, buena salud, un buen «body»). La cuestión es si esto sólo basta para hacerte feliz. A veces absolutizamos tanto esas cosas que las hacemos dioses, es decir, sacrificamos todo por ellas como si fueran lo único importante y acabamos siendo esclavos de ellas, del consumo, de las modas o del cuerpo. Me encuentro frecuentemente con chicos y chicas que tienen de todo pero que, en el fondo, no están contentos. No sé tú, pero yo creo que vales más por lo que eres que por lo que tienes o aparentas.
3. Probablemente te guste vivir la vida, disfrutar del momento presente («carpe diem») y hacer experiencias fuertes arriesgando un poco. El problema es que el momento presente no son sólo las noches de los findes sino también las mañanas de los lunes y las tardes de estudio o de trabajo. Quizás, por impaciente curiosidad, hayas buscado probar cosas nuevas, como el alcohol o las drogas, o hacer experiencias fuertes, como la velocidad o el sexo fácil, que, sí, pueden darte un placer momentáneo pero que después te dejan vacío, «te hacen viejo de repente» y te llevan a un mundo de fantasía que nada tiene que ver con la vida «real», «tu» vida, la verdadera, con sus alegrías y frustraciones. A veces percibo con pena cuántos jóvenes como tú buscando esos riesgos y experiencias-límite han terminado en un «círculo ciego», arruinando sus vidas y la de sus familias y amigos. La carrera de tu vida es larga. Por eso, es bueno que te dosifiques para que disfrutes de todo a su tiempo y no te entre la pájara antes de llegar a la meta.Veo con alegría que hay jóvenes que disfrutan de la vida sin evadirse de ella, que arriesgan todo sin hacer puenting hacia la nada.
4. Hoy en día otra cosa fundamental es comunicarse y entablar relaciones. El chateo por internet o las conversaciones al móvil dan fe de ello. No has nacido para vivir solo sino con los demás y para los demás. Detrás de todo ello está el deseo más importante que seguro llevas en tu corazón: amar y ser amado. Es lo que más necesitas pero, probablemente, lo que más te cuesta. Te das cuenta de que amar es algo muy serio: es saber recibir y entregarse, arriesgarse y esperar, ser fiel ahora y para siempre. Siendo sincero contigo mismo, a veces dices que amas a una persona cuando en el fondo te estás sirviendo de ella para tu propia satisfacción, para «usar y tirar», y notas que eso es mentir, amarse a sí mismo y no te hace feliz. Este balance que acabamos de hacer me recuerda una parábola de Jesús en la que habla de un hijo pequeño que pidió a su padre toda su fortuna para irse de casa. Quería ir por libre, buscar el mayor bienestar posible lejos de su casa para experimentar los placeres de la vida sin freno. Al final, después de probarlo todo, se encontró muy pronto sin nada, solo e insatisfecho (cf. Lc 15,11-16). Y algo parecido le pasó al joven rico. Tenía muchas cosas pero sentía que le faltaba algo. Veía un «desfase» entre lo que quería y lo que tenía, entre sus sueños y lo que había conseguido hasta entonces. Y ¿tú? ¿no sientes algo semejante? ¿estás satisfecho con lo que eres y has alcanzado, con lo que te ofrece la tele o la sociedad en que vives? A lo mejor te encuentras como en ese «canto del loco»: «estoy cansado de salir de noche y ver siempre la misma gente. Estoy flipando de que la gente se invente, cuente y luego reinvente…Estoy cansado de siempre lo mismo y la misma historia y quiero cambiar». Puede que en tu vida «todo tiene igual color» y «sientes que algo echas en falta». ¿Qué será? ¿Podrás alcanzarlo y cambiar?
3.«Lo hemos encontrado». Te presento a Jesús
El joven rico pero insatisfecho acudió a alguien que podía ayudarle. Posiblemente había oído hablar de él o se lo encontró por casualidad. Sea como fuere resultó alguien muy especial: Jesús de Nazaret. A lo largo de los siglos quien se ha encontrado con Él no ha quedado indiferente. Así les ocurrió a los primeros discípulos. En cuanto lo conocieron fueron a presentársele a otros: «lo hemos encontrado» (cf. Jn 1,41.45). Yo también lo encontré cuando tenía tu edad y te lo ofrezco. Sí, te presento a Jesús. Lo he encontrado aunque quiero seguirlo buscando contigo. Ahora, ¿por qué Jesús es tan especial? ¿quién es Él? Una vez él mismo hizo una especie de «sondeo» a sus apóstoles sobre lo que la gente pensaba de él (cf. Mt 16,13-14). Recibió respuestas «hechas», «desde fuera», que lo etiquetaban según los ideales de su tiempo. Probablemente algo semejante obtendríamos si hiciésemos hoy esa encuesta. ¿Cómo la rellenarías tú? Quizás has oído hablar algo de Jesús (en casa, en catequesis, en clase de religión, en los medios de comunicación). Te puede parecer como un hombre muy importante que ha cambiado la historia, o como una buena persona que hizo el bien ayudando a los más pobres, como un «anti-sistema» que quiso transformar el mundo sin violencia costándole la vida, como un maestro con doctrinas hermosas y poco comunes, o incluso como un hombre religioso fundador del cristianismo. Puedes seguir la lista. Sin embargo, todas estas respuestas, sin ser falsas, se quedan un poco por las ramas. Es lo que «se dice» de Jesús, un Jesús hecho a mi medida. Pero para conocer realmente a una persona no bastan las etiquetas ni una foto, hay que encontrarse y dejarse sorprender por ella, por lo nuevo y único que me aporta. ¡Cuánto más con Jesús! El apóstol Pedro dio en la clave cuando respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente» (Mt 16,16). En esta frase se resume quién es Jesús. Él es el Mesías, es decir, aquel en quien se cumplen las esperanzas del pueblo de Israel y los sueños de todos los hombres, también los tuyos. Él tiene una relación única con Dios: es su Hijo. Jesús no es sólo un hombre, todo lo especial que quieras, es el Hijo de Dios hecho hombre: Dios con nosotros, contigo, Dios a tu nivel, Dios para ti. En Jesús me he dado cuenta de que Dios no es una idea abstracta por encima de las nubes sino que tiene rostro y corazón: es mi Padre, nuestro Padre. En Jesús he escuchado que Dios tiene una palabra para mí y que no es ni para regañarme ni para echarme flores sino para iluminarme en mi camino hacia la auténtica felicidad: «ánimo, no tengas miedo», «levántate y camina», «yo tampoco te condeno pero anda y en adelante no peques más», «bienaventurados los pobres en el espíritu». Jesús me ha hecho notar que Dios tiene gestos conmigo de confianza, de ternura, de compasión, de aliento. En Jesús he descubierto que Dios no me deja tirado y a mi bola, incluso cuando yo he pasado de Él, sino que se ha mojado conmigo, contigo, con todos, hasta el punto de hacerse uno como tú y como yo, de compartir mi vida real, con sus tanteos y crisis, hasta el punto de entregar su vida en la cruz «por mí» y por todos para que nosotros no tuviéramos que morir para siempre. ¡Esto sí que ha sido un derroche de Dios!
A veces puedes tener la impresión – como en los Cuentos de Narnia – de que la «bruja blanca» domina este mundo frío con su «magia» de mal, de mentira y de violencia. Pero no. Jesús es como aquel león, Aslan, que siendo inocente se ha dejado matar para romper el hechizo de la bruja. En su resurrección se ha roto el hechizo. Hay una magia más poderosa que la de la bruja, hay un poder más fuerte que el del «anillo» de Saurón que amenaza con destruir la «tierra media»: ¡el amor de Jesús!
Resumiendo, en Jesús he sentido que Dios me ama sin condiciones ni límites, como soy, con mis grandes valores y mis pobres defectos, para siempre. Jesús es un Dios distinto de como lo imaginamos y, por eso, nos hace distintos después de haberlo encontrado. Él no te quita nada de lo bueno, hermoso y grande que tienes. Al contrario – como dice el Papa Benedicto – te ofrece más, te lo ofrece todo.
3.«Lo que hemos visto y oído te lo anunciamos». Vivir la Iglesia
Probablemente me dirás que estas palabras son muy bonitas, pero ¿cómo encontrar a ese Jesús si vivió hace más de dos mil años? Los cristianos confesamos que Él ha resucitado y, por eso, sigue vivo, presente entre nosotros de un modo misterioso pero real por medio de su Espíritu Santo. Hay cosas que no ves con los ojos pero sin ellas no puedes vivir: el amor de tu familia, la amistad, el aire, la luz…Algo así es el Espíritu de Jesús resucitado. Puedes encontrarlo en todas partes pero hay un lugar en el que nos ha garantizado su presencia: en la Iglesia. Ciertamente la Iglesia no tiene hoy muy buena fama entre los jóvenes ni en la opinión pública. No sé qué opinión tienes tú de la Iglesia. Yo sólo querría presentártela de otro modo. Quizás ves la Iglesia sólo como una institución poderosa y rica entre tantas de nuestra sociedad, la identificas con los curas o con un grupo determinado, o tienes la imagen que de ella te venden (carca, impositiva, incoherente…). Pero la Iglesia sobre todo es la casa de la gran familia de Jesús, donde hay sitio para todos, donde todos somos iguales siendo distintos porque Él está en medio según nos prometió: «donde dos o tres están reunidos en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20). Yo no creo solo sino junto con otros que me han anunciado «lo que han visto y oído» (1 Jn 1,1-4), formando así una cadena que se inició con los apóstoles de Jesús, continúa hasta hoy y se prolongará hasta el fin de los tiempos. Si te enganchas a esta cadena y entras a formar parte de esta gran familia, la verás con ojos nuevos, como a tu propia madre. Te darás cuenta, naturalmente, de sus faltas, porque la formamos hombres y mujeres limitados, pero ante todo te sentirás como en casa, en tu casa. Quisiera decirte: tú también eres Iglesia, ella es tu madre y tu casa, te ha regalado la fe en Jesús y nunca te abandonará. En ella tienes sitio y una tarea insustituible. Lo que le pase a ella te afecta también a ti y depende en cierto sentido de ti. Esto es lo que muchos jóvenes como tú han vivido en el último Encuentro mundial de la Juventud con el Papa en Sydney y lo que nos disponemos a vivir en Madrid en el verano de 2011.
5.«¡Ven y verás!». Una propuesta
Querid@ joven. Uno no se convence de todo esto que te voy contando hasta que no lo experimenta en carne propia. A aquellos discípulos que querían conocerlo les dijo Jesús: «¡venid y veréis!» (Jn 1,39) y lo mismo te dice a ti: «¡ven y verás!». Tú que buscas experiencias fuertes, haz esta experiencia de Jesús y de la Iglesia, y verás que lo que te he dicho es bueno porque es verdad. Déjame darte unas pistas, por si te ayudan: 1)«Cree en Él». Para conocer a una persona lo primero que uno debe hacer es fiarse de ella. Fíate de Jesús. Quizás te cueste creer o rezar y tengas dudas. Tranquilo. Si deseas conocerlo – decía S. Agustín – ya tienes fe. Eso sí, no busques primero razones para creer en Jesús. Haz el camino inverso. Primero confía en Él y verás cómo poco a poco Él te dará sus razones. La fe te presta unas «gafas» para ver a Jesús en una dimensión nueva. 2)«Escucha su Palabra. Lee la Biblia». Si ya te has fiado de Él su Palabra significará algo para ti. No es una palabra cualquiera, como las nuestras, que se las lleva el viento. Su Palabra es verdad, viva y eficaz porque hace lo que dice. Léela dirigida a ti. Aunque sólo sea el pasaje del Evangelio de cada día [yo te lo envío si no lo tienes]. Verás cómo casi sin notarlo te irá cambiando, te aclarará cuando estés confuso, te animará cuando estés desalentado, te fortalecerá. Una forma sencilla de rezar es escuchar esta Palabra y responder a ella con nuestras palabras. 3)«Vive como Él». La primera respuesta que Jesús dio al joven rico fue: «si quieres vivir de veras, cumple los mandamientos» (Mt 19,17). En otro lugar Jesús resume los mandamientos en dos o, mejor, en uno con dos caras: «ama a Dios por encima de todo y al prójimo como a ti mismo» (Mc 12,29-31). Quizá pienses que los mandamientos son «cargas» pesadas que Jesús o la Iglesia te imponen para amargarte la vida. ¡Todo lo contrario! Son «señales» que Jesús te regala para que atines con el bien y vivas feliz. Son «consejos» de un amigo. Además, Jesús no se limita a regalártelos. Él los cumplió primero para que te sea más fácil cumplirlos. Si así lo haces, verás que eres más libre. 4)«Vive de Él. Celebra los sacramentos», especialmente la eucaristía de los domingos: ¡es la movida de los cristianos, su quedada semanal con Jesús y entre ellos! Si la vives así no te aburrirás en ella sino que disfrutarás. Te recargará las pilas «por dentro» para el resto de la semana. Y otra cosa que hoy no se lleva mucho: déjate perdonar por Jesús en el sacramento de la reconciliación. Verás que, aunque te parezca imposible, tu vida puede ir cambiando paso a paso con el empujón de la misericordia de Jesús y te sentirás más libre. 5)«Vive para Él. Comprométete». Es de bien nacidos ser agradecidos. Si Jesús lo ha dado todo por ti, algo deberías dar tú por Él ¿no crees? Comparte un poco de tu tiempo, de tus cosas, de tus capacidades y ponlo al servicio de los demás, especialmente de los más necesitados. Comparte con los demás lo que has descubierto de Jesús. Posibilidades tienes un montón: grupos de reflexión, de oración, de compromiso, voluntariado. Hay jóvenes que incluso pasan algún tiempo en el Tercer mundo. Verás cómo se cumplen aquellas palabras de Jesús: «Hay más alegría en dar que en recibir» (Hch 20,35). Todas estas pistas podrían ayudarte a ir elaborando un pequeño «plan de vida», donde anotes cuáles son tus sueños, cómo te encuentras ahora y qué medios o compromisos vas a poner para alcanzarlos. Todos necesitamos ese plan secreto para tener orden en la vida y no vivir a lo que salga. Ponerlo por escrito te ayudará a revisarlo después. Contrástalo con alguien que pueda echarte una mano. Sé realista y humilde al escribirlo porque «quien mucho abarca, poco aprieta». Y luego sé paciente y constante al aplicarlo.
Conclusión: ¡Adelante, vende todo!
Termino repitiéndote las palabras del comienzo. Las mismas que Jesús dijo al joven rico al final de su diálogo con él: «una cosa te falta, adelante, vende todo, dáselo a los pobres y luego ven y sígueme». Seguro que en tu vida «algo te falta». No eres perfecto, como yo tampoco lo soy. No te preocupes. Siempre nos queda algo «más» para estar satisfechos. Jesús te dice: ¡adelante! ¡ánimo! Creer en Él es una apuesta y hay que arriesgarse. Él no se conforma con «algo» de ti ni con respuestas «tibias». Te pide todo porque te lo da todo: ¡vende todo…y sígueme! No te ofrece un camino de rosas porque te engañaría, pero sí un camino de plena realización personal. Si esto lo sabes, ¿por qué no te lanzas? Quiero acabar «color esperanza», con la canción de Diego Torres. En esta carta te he presentado a Jesús. Ahora todo depende de ti. La pelota está en tu tejado. Sabes que se puede, que las ventanas de tu vida se pueden abrir, todavía más, que con Jesús «lo imposible se puede lograr» porque Él lo puede todo. Ahora, debes querer que se pueda, que Él pueda en ti. Quítate los miedos y los complejos, sácalos afuera. Píntate la cara color esperanza, color de Jesús. Tienta al futuro con el corazón y lánzate. No es fácil empezar, pero «mejor perderse que nunca embarcar, mejor tentarse a dejar de intentar», mejor volar que quedarse en el nido de la comodidad conformándote con lo que ya tienes. Jesús nunca te agobiará. Sólo espera tu respuesta. Te deja incluso que le respondas con un «no, paso». Eso hizo el joven rico, pero nos dice el Evangelio que «se marchó muy triste» (Mc 10,22). Ahora bien, si le respondes con un «sí» estoy seguro de que tu vida cambiará. Irás encontrando «tu sitio» en la vida, la vocación para la que Dios te pensó: formar una familia, ser religioso o religiosa, ser cura, ¿por qué no? Y hallarás incluso más de lo que querías o buscabas al principio: una alegría que nadie te quitará. Te lo deseo de todo corazón y yo también, como Jesús, espero tu respuesta para seguir dialogando y ayudándonos mutuamente. Si quieres ponerte en contacto conmigo, aquí te dejo mi email: *****@obav.es. También tienes a tu disposición los Secretariados de Pastoral juvenil, universitaria y vocacional de la diócesis. Cuenta con que hay alguien que reza por ti. Un fuerte abrazo y hasta pronto, de un amigo + Jesús, Obispo de Ávila
Amigo Jesús, a partir de hoy eres mi Jesús Personal. Para ti esta canción:
¡Adelante! ¡Vende todo!
Pues todo no sé, pero si a alguien le interesa un Opel Vectra 2.0 i con 149.000 km, que contacte conmigo. Y va en serio.
Pues sí. Hace un rato hablaba de crossovers en un comentario de otra entrada, y ahora resulta que lo hago yo mismo en este post. Pero realmente el personaje lo merece.
El nombre de nuestro ilustrado, que probablemente por la foto de abajo ya hayáis reconocido es José Isaac. Y aunque él no es famoso (bueno, ahora que ha salido en Siete Piezas sí lo empezará a ser), su novio sí es notablemente más conocido: el cantante de flamenco, copla y tó lo que le echen: Falete.
Ya sólo por llevar esa camisa merece un Anónimos Ilustrados.
Pero vamos con el protagonista. Resulta que este hombre denunció el pasado 13 de octubre que había sido secuestrado en la plaza de la Alfalfa de Sevilla, a eso de las cinco de la mañana, tras dejar a su novio en su casa. Según él, un coche con dos hombres le seguía, y él, como ya tenía novio, huyó de ellos. Sin embargo no debió hacerlo del todo bien, ya que le pillaron (¿por detrás?) y lo mantuvieron secuestrado doce horas, hasta que lo soltaron en Plaza de Armas a las cinco de la tarde, si no me fallan las cuentas.
Desde el principio hubo quien no se acabó de creer que el secuestro exprés fuese del todo cierto. Falete, amante de la verdad y firme luchador contra la hipocresía y la falsedad, reaccionó, según el Diario de Sevilla, con las siguientes afirmaciones:
"Cuando se sepa toda la verdad, cuando haya una sentencia, se les tapará la boca a todos esos y se les dará con los papeles en la cabeza a más de uno y a más de una" "No quiero entrar en detalles. Eso está en manos de quien tiene que estar, de la Policía"
Pues ante los mismos, o sea, ante la Policía, fue Isaac el primero en hablar. Y la Policía, que al igual que al cantante no le gustan las mentirijillas, empezó a sospechar que algo raro podía pasar cuando las versiones del de la camisa rosa no terminaban de encajar. Finalmente José Isaac decidió hacer caso de lo que le hubiera recomendado su novio, y reconoció haberse inventado toda la historia.
Yo he intentado entrar en la web oficial de Falete, a ver lo que decía él, pero me he topado con que:
Hmm, www.falete.comisn't loadingrightnow.
Thecomputersthatrun www.falete.com are havingsometrouble. Usuallythisisjust a temporaryproblem, so youmightwanttotryagainin a few minutes.
Parece que han secuestrado a los servidores de la web de Falete. Espero que pague el rescate pronto.
Por lo demás, desearle lo mejor al cantante, que por cierto por una casualidad casual mañana saca nuevo disco. "¿Quién te crees tú?" se llama el trabajo. Irá dedicado a Isaac, supongo. Yo, como no tengo discos que dedicarle a nuestro anónimo, sí le voy a dedicar una canción, eso sí, de otro. De esta manera cumplo con la segunda parte del título del post. el tema ni que decir tiene que va a ser del propio Falete. Su título, el mismo que el del disco donde está incluido: Puta Mentira. Va por ti Isaac. Te lo mereces.
Atención especial al momento "foto de familia con abuelo militar" a los doce segundos.
CUIDENSE.
PD: ¿No os suena un poco como a Alejandro Sanz?
EDICIÓN: 21-10-2008 15:50
Aunque la web de Falete sigue caída, él ha hablado, desvinculándose del suceso, y anulando su boda, prevista para diciembre. Leído aquí.