En el póster se las prometen muy felices.Los capítulos, como sabéis, son de corta duración, y en cada historia aparecen distintos personajes, y hay distinto protagonista. Lo que sí tienen en común todos los episodios es que pasado cierto tiempo a los animalitos les empiezan a pasar cosas, digamos, no demasiado bonitas.
Lo bueno de la serie no es la idea en sí. Es la imaginación macabra pero genial que tienen, y los detalles, y la capacidad de seguir sorprendiendo después de un montón de años aniquilando animalitos.
En fin, menos hablar. Ahí van un par de capítulos de mis favoritos. Disfruten.
Por cierto, otra amiga mía ha acabado poniéndose en el móvil directamente un tono de Happy Tree Friends. Es la única persona a quien me gusta que llamen cuando estoy cerca.
CUIDENSE.