
Y si el niño se aburre de jugar al fútbol contra la portería de mármol, o de hacer los 110 metros vallas, otra gran opción es llevarlo al mini golf.
Pero ojo, eso sólo si el niño se ha portado bien durante el curso. Si no, ¡a estudiar en el verano! Para que entienda sutilmente lo que le espera, el padre debe comprar una carpetita y castigarlo con estar encerrado en su cuarto casi todo el día. De esta manera el muchacho entenderá rápidamente el tipo de actividad que le va a tocar hacer durante todas las vacaciones.
vía desvariandoando failblog
CUIDENSE

