Comencemos: Oddjob no es algo: es alguien. Alguien a quien ayer vi ayer cantar ocasionalmente un par de canciones en un concierto, tributo a un gran disco que salió en 1968. Cuatro años antes (1964, para quien no sepa restar) apareció en el cine la que para mí es con diferencia la segunda mejor película de James Bond: Goldfinger. En ella había un personaje, esbirro malvado, cuya arma favorita era su propio sombrero, que tenía la habilidad de usar como extraña arma arrojadiza.

Aunque si la mejor película de Bond no es Goldfinger, sino Casino Royale (la de 1967, no nos confundamos), el mejor esbirro de las películas de Bond no creo que sea Oddjob, sino... ¡Homer Simpson, por supuesto!, cuando se fue a trabajar con Scorpio, sin que nunca llegara a saber de su malvada maldad.
